Parásitos fecales como compañeros de negocios


¿Y si los excrementos de gatos llevasen a la gente a iniciar negocios? No hablamos de vender arena: hay un nexo entre tener vena para los negocios y una infección parasitaria de origen fecal. ¡Leyó bien!

Toxoplasma gondii es un parásito del sistema digestivo de los gatos. Es inútil tomar la caca del gatito: usted no verá gusanos merodeando ahí, ya que Toxoplasma gondii es microscópico, mucho más pequeño que las células que componen su cuerpo. Este indeseable es un parásito intracelular obligatorio; es decir que vive en el interior de las células de su anfitrión.

El objetivo de Toxoplasma gondii es simple: infectar el máximo número posible de individuos y expulsar sus huevos a través de los excrementos del gato. Y estos ensucian el agua, el suelo y la vegetación. Basta con que un ave o mamífero lo ingiera para convertirse en huésped también. ¡Pero cuidado! ¡El viaje de Toxoplasma gondii no termina allí! En el interior de su huésped intermediario, el parásito no se puede reproducir. Hace falta que alcance los intestinos de un felino para poder reproducirse.

Es ahí que la historia toma un giro inesperado: el parásito modifica el comportamiento de su huésped para aumentar las posibilidades de salir disparado por la boca del gatito. Cuando es ingerido de nuevo, el indeseable puede completar su ciclo de vida. Aunque los mecanismos detrás del fenómeno se siguen debatiendo, sus efectos son innegables: los roedores infectados dejan de tenerle tanto miedo a los gatos. Mientras que un roedor sano huye al ver al depredador, un roedor portador de Toxoplasma gondii, al contrario, se sentirá atraído por el olor de su orine.

Como si no fuera ya bastante terrible, muchos parásitos tienen la capacidad de manipular el comportamiento de su huésped de esta manera. Aunque hay pocas posibilidades de que nuestros gatos nos coman (espero que pocas), ¡el ser humano no escapa! Se dice que no menos de un tercio de la población mundial tiene toxoplasmosis.

En la gran mayoría de los casos, esta condición no causa síntomas. No obstante, algunos estudios sospechan de nexos entre el hecho de ser portador del parásito y ciertos comportamientos riesgosos. Por ejemplo, ¡la presencia del parásito en nuestro cuerpo inhibiría nuestro sentimiento de miedo lo suficiente como para aumentar el número de accidentes de tránsito! Y hasta más espectacular, un estudio ha observado que, entre los estudiantes universitarios, los sujetos infectados tenían XNUMX veces más posibilidades de estudiar emprendimiento. Ha sido detectada una tendencia similar entre los participantes de eventos de emprendimiento: los profesionales portadores del parásito tienen XNUMX más posibilidades de haber fundado su propia compañía. Aunque no hace que el huésped sea un buen administrador, Toxoplasma gondii incita a ser más temerario en los negocios.

Aunque no se trata necesariamente de un nexo causal, debemos preguntarnos algo. En su opinión, ¿el equipo de Cateco tiene pequeños parásitos como compañeros de negocios?

(N.B. Al limpiar la arena, usted probablemente se expone al parásito. ¡No olvide lavarse las manos si usted quiere seguir siendo maestro de su destino!)