Enterrar las pruebas…


Gratte, gratte, gratte… el sonido que precede a la liberación triunfante del gatito. Nadie sabrá que ha pasado por la caja de arena, ¡ya que la evidencia está enterrada! Al menos hasta que su fiel ser humano juegue a los arqueólogos para remover los desechos cuidadosamente enterrados. ¿Qué sentido tiene todo eso?

Aunque es necesario, limpiar la caja de arena es a los ojos de algunos una tarea desagradecida que baja al amo al rango de esclavo. Si usted es una de esas personas que no puede soportar la mirada arrogante de un gatito cuando usted se inclina, pala en mano, aquí hay una noticia que halagará su orgullo: enterrar sus heces sería una señal de sumisión para el gato.

Para comprender plenamente la naturaleza de este comportamiento, los animales se comunican no sólo a través de sonidos y gestos, sino también a través de olores. Estas señales químicas son transportadas por moléculas llamadas feromonas, que se encuentran en la saliva, el aliento, el sudor, la orina y las heces, entre otros. Permiten que los miembros de una especie se envíen mensajes como "no te acerques" o "Soy fértil".

Si un animal deja sus heces a la vista, embalsaman el aire con su firma olorosa. Así, marcan el territorio como propio. Sin embargo, sus congéneres pueden tratar de enmascarar su olor con sus propias feromonas, como es el caso de los perros, que a su vez orinan en un árbol para reclamar la propiedad. Tal provocación puede conducir a conflictos donde los individuos establecen su dominio.

Enterrar las heces sería una forma de evitar la confrontación del animal. Varias especies de felinos entierran el hacha de guerra para no meterse en problemas! Esconder las heces en el suelo también confundiría las vías para no revelar su presencia a los depredadores potenciales. Discreción asegurada.

Los granos de basura esparcidos fuera de la caja después de una frenética sesión de rascado son tantos pequeños signos como los gatitos te consideren el amo indiscutible del lugar... o que él tema la presencia de un depredador. El aprendizaje también puede ser un factor: si la mamá lo hace, el gatito lo imita!

¿Y si el gatito te impone el olor de sus heces expuestas? Puede ser un acto de rebelión, pero también puede implicar estrés o enfermedad. Una cosa es segura, es mejor asegurarse de que todo va bien con nuestros compañeros antes de prestarles intenciones. Después de todo, actúan con más frecuencia por instinto que por diseño!

(Esa es una gran "primicia"!)